Volubilis, una ciudad romana en Marruecos

   Uno de nuestros descubrimientos en el tiempo que estuvimos viviendo en Tánger fue la ciudad de Volubilis, una antigua ciudad romana situada a unos 35 km. de Meknes, y en la que descansan los restos arqueológicos mejor conservados de todo Marruecos. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Hunesco en 1997 y sus cerca de 40 hectáreas, albergan auténticas maravillas muy bien conservadas. La verdad es que cuando supimos de su existencia no dudamos en planear una escapada a este pedacito de historia. 
   Nosotros viajábamos con nuestro coche desde Meknes, donde habíamos pasado todo el día anterior conociendo la ciudad; aunque encontraréis muchas opciones para llegar, ya sea con una excursión contratada, con un taxi o alquilando un vehículo. Si partís desde Meknes como fue nuestro caso, la carretera no tiene pérdida, sólo hay que seguir la N13 hasta el desvío Volubilis y en algo más de media hora allí estaréis. Si os decidís por alquilar un coche,  debéis tener en cuenta que el asfalto de las carreteras está bastante deteriorado en la mayoría de tramos, y eso sin hablar de cómo conducen los lugareños (algún día os contaré la locura que supone conducir por Marruecos); pero tampoco os asustéis, que no es misión imposible.
   
    Llegamos a Volubilis temprano, dejamos el coche aparcado en la zona de parking (gratuito) y nos dirigimos a comprar las entradas (precio 20 dirhams/persona). Un guía oficial con perfecto castellano, vestido de chilaba y con su tarjeta acreditativa, se nos ofreció para acompañarnos durante el recorrido, pero como casi todo en Marruecos, primero tuvimos que regatear. Así que tras negociar, llegamos al acuerdo de pagarle 100 dh (no llega a 10€) por una hora, aunque es cierto que si vais un grupo más grande, seguramente no bajará de 150 dh o incluso 200dh.
   Recuerdo que al entrar, me dio sensación de abandono; hierbas y matorrales creciendo en cualquier rincón, ninguna señalización o tabla explicativa y únicamente unas viejas cuerdas eran las que protegían los bonitos mosaicos de los curiosos turistas. Tampoco entendía muy bien, cómo una ciudad que había sido tan importante antaño, en la que llegaron a vivir hasta 20.000 personas, contara con tan pocas ruinas. Pero resulta que esto es debido a que la ciudad fue gravemente dañada tras el terremoto de Lisboa de 1755 y en los años siguientes, fue víctima de saqueos para la construcción de palacios en Mequínez.
    Aún así, he de reconocer que a medida que íbamos descubriendo cada uno de sus recovecos y conociendo su historia, cada vez me gustaba más; quizás sea por esta debilidad tan mía por los lugares históricos o sencillamente porque el lugar te acaba maravillando.
   Los puntos más importantes y mejor conservados que encontraréis son el Arco de Carcalla, la basílica, las termas, el templo de Júpiter,  el foro y sus maravillosos mosaicos. Nosotros recomendamos que contratéis un guía para no perderos nada, y de paso conocer un poquito más acerca de su historia. 

    
   Si viajáis en verano, y sobre todo con niños, no olvidéis coger una botella de agua, gorra y protección solar. También os aconsejamos que vayáis con zapatillas, pues el terreno está lleno de desniveles y piedras; y cuanto más temprano lleguéis, mucho mejor, así la visita será bastante más tranquila, sin demasiados grupos de turistas. Por lo demás, simplemente disfrutar del entorno. 
    Naiara, como siempre, se lo pasó en grande caminando entre las ruinas de aquella «ciudad de piedra». No paró de preguntarle al guía las dudas que tenía sobre el funcionamiento de cada lugar, e incluso tuvimos que «escenificar» cómo se utilizaban las termas. Fue una auténtica clase de historia romana, para que después digan que los niños no aprenden viajando. 
   Finalmente, nuestra visita de una hora, terminó siendo de algo más de hora y media; y como diría mi abuela… «El guía se ganó el cielo»

   Esperamos que si tenéis la oportunidad de conocer esta antigua ciudad, no dudéis en aprovecharla, estamos seguros que os gustará. Y si os sobra algo de tiempo, podéis acercaros a visitar la ciudad de peregrinación más importante del país, Mulay Idrís, la cual se encuentra a tan solo 3,5 km. de Volubilis.
Mulay Idrís vista desde Volubilis

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: