El viaje más importante…

         Me vais a permitir que hoy os hable del viaje más importante y el que todas las personas recorremos… la vida.  
       Todos conocemos a la perfección la teoría en cuanto a que la vida pasa demasiado rápida, que hay que disfrutarla y aprovechar cada momento que estemos aquí, dejando atrás todo aquello que no sea realmente importante, pero pocos son los que la llevan a la práctica.
       Por desgracia, sólo cuando sufrimos la ida de un ser querido nos replanteamos nuestro estilo de vida y volvemos a poner en orden nuestras prioridades, aunque muchas veces, el ritmo de vida de nuestro desarrollado e inculcado sistema capitalista nos arrolla a una velocidad en la que sin darnos cuenta y sin saber muy bien porqué volvemos a encontrarnos en la misma tesitura del principio… 

       Parece que sólo se vive mejor en una casa de 2000 metros cuadrados, conduciendo un buen coche o vistiendo la mejor ropa, pero lo cierto es que para vivir sólo necesitamos respirar, alimentarnos, dormir, y mantener nuestro cuerpo sano. Olvidamos que al final, todas las personas terminamos marchándonos al mismo lugar, sin importar condición sexual, edad, raza o estatus social.
       Con esta pequeña reflexión no quiero enseñar nada a nadie, todo lo contrario, quiero recordarme a mi misma qué es lo verdaderamente importante en esta vida… Para mí esta claro, mi familia, mis amigos, e incluso aquellos conocidos o desconocidos que contribuyen a que disfrute de esos pequeños instantes de felicidad que nos aporta un simple abrazo, una mirada o unas buenas risas. Quiero perseguir mis sueños, seguir aprendiendo de todas aquellas personas que se crucen en mi camino y siempre que pueda, seguir viajando junto a mi familia… sin importarme si vivo en un piso de 80 metros cuadrados, si tengo el mismo coche desde hace 10 años o si no tengo. 
       Durante mis meses en Marruecos tuve la gran suerte de conocer personas de las que aprendí mucho y las cuales me recordaron esos valores. Personas corrientes que vivían su día a día de la mejor manera que podían en el rol que les había tocado vivir y que a pesar de las carencias sonreían… pues no es más rico el que más tiene, si no el que menos necesita.
       La vida pasa para todos, así que no dejemos de intentar vivir nuestra vida como queramos, cada uno con su manera de entender la misma, pero NUNCA olvidemos qué es lo que realmente nos importa… ¿Y si mañana no estuviéramos aquí?

     

«Vivir no es sólo existir, 
sino existir y crear,
saber gozar y sufrir
y no dormir sin soñar.»
Gregorio Marañón
Con todo mi cariño y fuerza para unas personas muy importantes en mi vida

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