Castillos de Escocia que no te puedes perder

     Una de las cosas que hace famosa a Escocia, son la cantidad de castillos que posee, repletos de historia, leyendas y misticismo. Tal es su importancia, que incluso cuenta con una ruta dirigida especialmente a descubrir parte de estas asombrosas fortalezas. 
     Aunque nosotros no seguimos ese itinerario, sí que fuimos a conocer algunos de los más importantes y conocidos de estas tierras, los cuales si tenéis oportunidad, no debéis dejar de visitar. A continuación os dejo nuestra pequeña y propia «ruta de castillos»:

• Castillo de Edimburgo: está considerado como el más importante de Escocia y en él se han sucedido muchos de los momentos más importantes en la historia de este país. Sin lugar a dudas es una de las visitas imprescindibles si te encuentras en Edimburgo. Su interior acoge auténticas maravillas de las cuáles os hablo en mi post dedicado a este bello castillo.

Edinburgh castle

• Castillo de Stirling:  posee ciertas similitudes con el castillo de Edimburgo, ya que ambos están ubicados en la cima de una colina de origen volcánico y ambos se encuentran defendidos por escarpados acantilados. Aunque he de confesaros, que su interior me dejó más impresionada que el anterior. Su salas, mantienen viva la historia a través de enormes tapices, muebles de época y  cuadros con los retratos de quienes han residido en él a lo largo del tiempo. También podréis descubrir un antiguo telar original de época con el que os harán una pequeña demostración en la que conoceréis como se utilizaba.

     Para nosotros que viajábamos con la peque, la visita se convirtió en una divertida clase de historia. Contiene estancias en las que se puede interactuar con diferentes objetos que nos enseñan entre otras cosas, como se divertía la gente en la corte y cómo eran los instrumentos musicales que se utilizaban. Pero donde más nos divertimos, fue en una pequeña habitación que contenía vestidos medievales disponibles para poder ser utilizarlos durante un momento (creo que no nos dejamos ni uno por probar). ¡Una gozada para los más pequeños!

     Sin embargo, otra de las maravillas que posee, son las magníficas vistas que se obtienen desde sus patios, los cuales hacen justicia a este imponente castillo. Un lugar para perderos durante unas horas y vivirlo.

Stirling Castle

• Castillo de Eilean Donan: Como os comenté en otra entrada, este castillo fue un descubrimiento en nuestro camino hacia la Isla Skye y desde  luego, una de las grandes sorpresas de nuestro viaje. Situado en una pequeña isla dentro de las apacibles aguas del lago Duich en Dornie, envuelto por las montañas de las Highlands y perfumado por ese olor tan puro y característico de la naturaleza, no es de extrañar que esta pequeña fortaleza se haya convertido en una de las imágenes más famosas de Escocia.

     A pesar de que hace a penas 82 años que fue completamente restaurado tras dos siglos en ruinas desde el bombardeo que sufrió en 1719,  este castillo guarda todo el esplendor de antaño; sus intrigantes historias de disputas entre clanes,  guerras sufridas  y románticas leyendas, quedan resguardadas en cada uno de sus rincones.

   Para nosotros no fue nada difícil dejarnos cautivar por el paraje que nos rodeaba mientras cruzábamos el puente de piedra que nos llevaba al castillo, ni evitamos maravillarnos con la cantidad de objetos y pertenencias originales que encontramos en su interior tan bien recreado. Aunque también hubo tiempo para la diversión, pues si lo visitáis con niños, os darán una hoja llena de preguntas y rompecabezas que deberéis resolver investigando las salas y patios del castillo como si fuerais Sherlock Holmes.

    Pero lo mejor, es sentarse durante un momento sobre la hierba húmeda, bajo la imponente edificación  a orillas del lago y dejaros envolver por este mágico lugar de leyenda…

Eilean Donan Castle

 































• Castillo de Cawdor: Para llegar a este castillo situado a unos 22 km. de distancia de Inverness, condujimos por carreteras rurales rodeadas de verdes campos, encontrándonos  a nuestro paso alguna que otra granja tradicional y teniendo que atravesar un pequeño puente de piedra de una única dirección bajo el cual corrían las aguas de riachuelo. Y de repente, un entrador que nos indicaba la llegada al castillo, y allí un amplio parking lleno de árboles en el cual dejar nuestro coche.

     Al bajar del coche, comenzó a lloviznar, que aunque es algo muy habitual en Escocia,  durante nuestros días allí, gozamos de muchos días soleados. Pero ajenos a las pequeñas gotas que caían, recorrimos el camino a pie que nos llevaba a la puerta de entrada.

     El castillo se encuentra rodeado de preciosos jardines botánicos muy bien cuidados y donde el color de las flores aún embellecen más el conjunto del que es considerado el castillo más romántico de las Highlands. En su interior se preservan todo tipo de pertenencias e incluso no encontramos un sinfín de fotografías de la familia propietaria, los Cawdor. Sus habitaciones decoradas con libros en la mesilla como si hubiesen sido leídos la noche anterior o el comedor con la vajilla preparada esperando a los comensales, os hará sentir como invitados a esta casa llena de vida y no como unos meros visitantes de un castillo-museo.

     Cuando salimos a conocer los jardines, el agua empezó a caer con fuerza pero aún así, nos enfundamos nuestros chubasqueros y nos fuimos a conocer cada uno de sus recovecos. Y como a mi me encanta la lluvia, fue todo un lujo disfrutar de ese momento de tranquilidad, oliendo la hierba mojada y escuchando el sonido que produce la lluvia al caer…eso sí, al llegar al coche, la calefacción en marcha y a secarnos para evitar coger un resfriado!

Cawdor Castle

• Castillo de Urquhart: sus ruinas bañadas por uno de los lagos más famosos del mundo, el lago Ness, hacen que este lugar siga maravillando a la cantidad de turistas que lo visitan cada año. Pues a pesar de haber llegado a nuestros días tan solo los resquicios de lo que antiguamente fue una fortaleza de gran importancia, gracias a sus carteles explicativos y las audioguias (si decidís obtenerlas), os harán sumergiros en un mundo donde junto a vuestra imaginación podréis conocer lo que un día llegó a ser.

     Durante nuestra visita al castillo, pudimos hacer un inicial recorrido en su historia gracias a las proyecciones y exposiciones que alberga el centro de visitantes justo en la entrada, donde también se encuentra la cafetería  y la tienda de souvenirs (algo que no falta en ninguno de los castillos de Escocia). Una vez dentro del recinto, descendimos las escaleras, pasamos delante de la recreación de una catapulta y cruzamos el puente levadizo que se alza sobre el foso para llegar a la fortaleza.  Aquí al igual que en el Castillo de Eilean Donan, nos dieron un pequeño cuestionario con preguntas y secretos que debíamos averiguar. Así que pusimos en marcha nuestro espíritu de investigadores y nos dejamos llevar subiendo y bajando colinas, asomándonos entre los huecos de antiguas piedras centenarias y husmeando el interior de la Torre de Grant que aun permanece en pie.

      Y tras resolver los enigmas, nos sentamos sobre los restos de la muralla, observando como los pequeños barcos llenos de turistas navegaban de un lado a otro del lago mientras no paraban de hacer fotos al castillo.

Urquhart Castle

     Por último,  y si me lo permitís, sólo me gustaría daros un consejo…si gozáis del tiempo suficiente, encontrar un pequeño momento de «relax» en el cual podáis  sentir, vivir y empaparos de estos mágicos lugares llenos de encanto pues, ¿cuando volveréis a disfrutar de algo así?

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